Los resultados ambientales de la implantación del Programa GAP se pueden medir a dos niveles, el global y el particular. En el campo de lo global, la implantación de GAP reduce el consumo de agua, energía y combustibles fósiles, disminuye las emisiones de CO2 y mejora los hábitos de transporte, promoviendo el uso de la bicicleta y los transportes públicos frente al vehículo privado.
Los acciones desarrolladas por los participantes que hasta ahora han implantado el Programa en sus hogares pueden estimarse en una disminución de las emisiones de CO2 a la atmósfera de cerca de 1.000 toneladas, un consumo de agua en 25 millones de litros, lo que equivale al volumen de agua ocupado por 9 piscinas olímpicas de 50 metros de longitud y un ahorro de la energía equivalente a 2 millones de Kw/h.
En lo que atañe a los comportamientos particulares, más de la mitad de los participantes rechazan el uso de bolsas de plástico en la compra, el 60% conoce ahora los productos de agricultura ecológica y comercio justo, el 30% conoce y utiliza sistemas de uso eficiente de agua y energía para el hogar y el 20% ha incrementado el uso del transporte público.